No tengo fuerza en las piernas y me caigo

por | enero 6, 2023

Debilidad de las extremidades – deutsch

Los problemas que afectan al equilibrio pueden hacer que te sientas mareado o como si la habitación diera vueltas y te fueras a caer. A veces, puede sentirse inseguro o inestable sobre sus pies, como si su cerebro y sus piernas estuvieran desconectados.

Muchos sistemas corporales, como el cerebro, los nervios, los músculos, los huesos, las articulaciones, los ojos, el oído interno y los vasos sanguíneos, deben trabajar juntos para mantener el equilibrio normal. Cuando alguno de estos sistemas no funciona bien, pueden producirse problemas de equilibrio. En ocasiones, los problemas de equilibrio se deben a problemas del sistema nervioso central, como el cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos.

Muchas personas descartan los problemas de equilibrio como parte normal del envejecimiento. Si bien esto es cierto hasta cierto punto, es importante llamar la atención de su equipo médico sobre cualquier cambio notable en el equilibrio. Un deterioro rápido frente a una disminución gradual del equilibrio es una información importante para determinar la urgencia necesaria para ser evaluado por un proveedor de atención médica.

Si nota cambios graduales, como la necesidad de sujetarse a la barandilla de la escalera o de agarrarse al mostrador de vez en cuando, debe ponerse en contacto con su proveedor de atención primaria. Él o ella puede evaluarle en busca de signos de síntomas más preocupantes. En algunos casos, podría tratarse de algo sencillo, como una deshidratación, o de vértigo posicional paroxístico benigno, que puede tratarse con unas pocas sesiones de terapia.

Fatiga muscular

No debemos aceptar las caídas como una parte normal del envejecimiento. Es cierto que a medida que envejecemos aumentan nuestras posibilidades de sufrir una caída, pero las caídas están causadas por una serie de factores de riesgo que pueden afectar a una persona de cualquier edad.

  Picor en las corvas de las piernas

Un factor de riesgo es algo que aumenta las posibilidades de desarrollar un problema, una enfermedad o una lesión. Los factores de riesgo relacionados con la salud y el bienestar, las actividades y el entorno pueden contribuir a una caída.

Las caídas suelen estar causadas por la interacción de varios factores de riesgo. Cuantos más factores de riesgo tenga, mayor será el riesgo de caídas. La prevención de las caídas consiste en reconocer y, en la medida de lo posible, tomar medidas para reducir el riesgo.

Si es usted propenso a sufrir desmayos, desvanecimientos o pérdidas de conocimiento, corre un alto riesgo de sufrir una caída. La pérdida de conocimiento puede deberse a varias causas, como problemas con la frecuencia y el ritmo cardíacos causados por trastornos como:

Los problemas en los pies -como callos, durezas, juanetes, uñas encarnadas o gruesas y ulceraciones- y un calzado mal ajustado e inadecuado para la ocasión, también pueden aumentar el riesgo de caídas.

Mis piernas se sienten débiles y temblorosas

Una sensación de debilidad repentina en las piernas, que hace que éstas cedan o se doblen, puede ser alarmante. La debilidad de las piernas puede deberse a problemas en los nervios o los músculos de la parte inferior del cuerpo y suele ser tratable. En raras ocasiones, la causa subyacente puede ser una enfermedad grave que requiere atención médica inmediata.

  Musculos agonistas y antagonistas de la pierna

Cuando se comprime una raíz nerviosa (parte de un nervio espinal que sale de la columna vertebral) entre L1 y S3 en la parte baja de la espalda, puede experimentar síntomas de radiculopatía en la pierna. El tipo más común de radiculopatía afecta al nervio ciático (formado por las raíces nerviosas L4-S1) y se denomina ciática.1 La ciática suele sentirse como un dolor punzante que comienza en la espalda y se irradia por la parte posterior de la pierna hasta el pie.

Otros síntomas de la radiculopatía pueden ser debilidad en las piernas, pesadez y/o pérdida de funcionalidad. La radiculopatía suele afectar a una pierna a la vez. También se puede sentir dolor, entumecimiento y/u hormigueo en la pierna afectada.2 La compresión de la raíz nerviosa superior (L1-L3) puede afectar a la parte delantera del muslo y a la región inguinal.

Comprobador de síntomas de la boya

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Si ha sufrido un accidente que ha dañado su columna vertebral, los síntomas aparecerán de forma repentina. Otras causas pueden ser repentinas o graduales. Los tratamientos dependen de la enfermedad específica o del tipo y alcance de la lesión.

La ELA causa debilidad corporal pero no interfiere en el pensamiento o la visión. Suele comenzar con hormigueo y debilidad, que puede darse en las piernas. Las contracciones musculares suelen aparecer más tarde, a medida que la enfermedad avanza.

  Ampollas en las piernas en ancianos

La debilidad de la ELA puede llegar a ser grave en todo el cuerpo. Los músculos de la boca pueden volverse demasiado débiles para hablar. Las nuevas tecnologías están facilitando que las personas con ELA se comuniquen mediante movimientos oculares.

Consulte a su médico si a veces tiene sensaciones extrañas en los pies o las piernas. La neuropatía puede controlarse, pero no suele revertirse. Por eso es importante obtener un diagnóstico antes de que el daño progrese.